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¿Por qué desperdiciar agua?

El autor de la cuarta reflexión de la campaña de Cuaresma: Siete semanas para el agua 2017 de la Red Ecuménica del Agua (REDA) del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es el Prof. Dr. Jesse N.K. Mugambi, Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Kenia (FKNAS), EBS (honor nacional otorgado por el presidente de la República de Kenia por su labor humanitaria y en materia de derechos humanos).
¿Por qué desperdiciar agua?

Un niño goza de la lluvia en Sudán del Sur. ©ACT/Paul Jeffrey

El autor de la cuarta reflexión de la campaña de Cuaresma: Siete semanas para el agua 2017 de la Red Ecuménica del Agua (REDA) del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es el Prof. Dr. Jesse N.K. Mugambi, Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Kenia (FKNAS), EBS (honor nacional otorgado por el presidente de la República de Kenia por su labor humanitaria y en materia de derechos humanos).

El profesor Mugambi trabaja en el Departamento de filosofía y estudios religiosos de la Universidad de Nairobi (Kenia). También es miembro del grupo de trabajo sobre el cambio climático y es un miembro activo de la Red Ecuménica del Agua del CMI.

En la siguiente reflexión, aborda el tema del Día Mundial del Agua 2017: “Aguas residuales”. Y se hace la siguiente pregunta: “¿por qué desperdiciar agua?” A partir de esta pregunta, reflexiona sobre el contexto africano: cómo podemos reducir, reutilizar y reciclar el agua dulce para nuestro consumo. Un estilo de vida frugal en cuanto al uso del agua es la solución para el profesor Mugambi.

 

SEMANA 4

¿Por qué desperdiciar agua?

Profesor Jesse N.K. Mugambi

 

El coordinador de la Red Ecuménica del Agua me dijo que mi reflexión sería publicada cerca de la fecha del Día Mundial del Agua (el 22 de marzo). Por ello, decidí enfocar mi reflexión en el tema del Día Mundial del Agua - “¿por qué desperdiciar agua?” Esta pregunta está cargada de significado, y tiene por lo menos dos interpretaciones.

 

1. El agua dulce no debe desperdiciarse

En la primera interpretación, el énfasis está en la palabra “desperdiciar” como verbo. Con este uso, el tema “por qué desperdiciar el agua” hace hincapié en que nosotros, los seres humanos, somos irresponsables cuando hacemos un mal uso del agua dulce, es decir, cuando utilizamos más de la que necesitamos. Esto nos recuerda la enseñanza de Mahatma Gandhi de que “El mundo tiene suficiente para las necesidades de todos, pero no para la avaricia de todos”.

Este tema nos recuerda hacer un uso responsable del agua dulce, sirviéndonos de ella para cubrir las necesidades básicas, pero no para lujos excesivos. Es cierto que la definición de necesidades y deseos es relativa, varía de cultura a cultura y de una zona ecológica a otra. Con todo, el tema sigue siendo relevante, con independencia de la nación, cultura, clase, raza, género, edad o religión a la que pertenezcamos.

Este tema de 2017 nos insta a todos a ser conscientes del hecho de que el agua dulce es una necesidad para la vida, y se debe utilizar de manera responsable, teniendo en cuenta que hay muchas personas cuyas vidas están en peligro debido a la carencia de agua dulce adecuada. En nuestra celebración del Día Mundial del Agua 2017, que se centra en el tema “Por qué desperdiciar el agua?”, es importante tomar consciencia de que millones de personas en el área del Sahel de África (incluyendo el África oriental) apenas tienen agua para beber debido a la sequía "La Niña" que ha tenido lugar en 2017. ¿Cómo pueden estas personas celebrar el Día Mundial del Agua 2017? Ruegan para que las gotas de la lluvia calmen su sed y la de su ganado. Para ellos, el Día Mundial del Agua 2017 es un día de oración por las gotas de lluvia, porque no hay agua que reciclar, reutilizar ni cuyo consumo reducir.

 

2. Las aguas residuales deben ser tratada y reutilizadas para los propósitos necesarios.

En la mayoría de los hogares y de las industrias, el agua dulce se convierte en agua residual tras su consumo, ya sea en forma de vertidos o a través del alcantarillado. En ambas formas, el agua se convierte en un peligro en lugar de ser beneficiosa.  El agua dulce está distribuida de manera muy irregular en el planeta Tierra, y así las regiones templadas y polares tienen mucha más agua que las zonas tropicales y ecuatoriales. La evaporación es mucho más alta en las unas que en las otras.  Asimismo, las aguas residuales domésticas (los residuos del agua para uso doméstico) y los vertidos industriales de aguas residuales (las aguas residuales industriales) son más peligrosos en las zonas tropicales que en las zonas ecológicas templadas y árticas. No obstante, cabe destacar que el coste de tratar las aguas residuales es mucho más alto en las zonas ecuatoriales y tropicales que en las zonas templadas y polares.

El gran desafío es cómo reducir el coste de tratar las aguas residuales, especialmente en las zonas ecuatoriales y tropicales. Las naciones y los pueblos de estas regiones tienen las rentas per capita más bajas, pero su coste de “reducción, reciclaje y reutilización” es el más alto. Si el coste de tratar las aguas residuales excede los beneficios, deben existir otras razones para tal gasto. En estas circunstancias, reducir el uso del agua dulce a lo estrictamente necesario sería una estrategia prudencial.

 

3. El consumo responsable del agua dulce

Según la Organización Mundial de la Salud, el requisito mínimo diario de agua dulce no contaminada por persona es de 20 litros. Basándonos en este estándar, se entiende que cualquier persona que utilice más de esta cantidad goza de un cierto lujo. Vale la pena meditar sobre la vida frugal en nuestra celebración del Día Mundial del Agua 2017, en este momento en el que la región tropical está sufriendo otro ciclo estacional de sequía grave y prolongada, mientras que algunos países desarrollados utilizan cerca de 100 galones o 380 litros de agua por persona al día.

 

4. Gestión responsable de las aguas residuales

Las aguas residuales que generan nuestras actividades digestivas, domésticas, industriales, agrícolas, de lujo y de deporte se han convertido en un peligro de proporciones sin precedentes. Las peores manifestaciones de este peligro son los asentamientos precarios dentro y alrededor de las ciudades de todo el mundo.  Hay medios para reducir el uso de agua dulce, y también para reducir las aguas residuales que acaban en las alcantarillas, en los ríos, en los lagos, en los mares y en los océanos. El compromiso con esta línea de conducta es una cuestión de ética aplicada, más que un desafío tecnológico.

 

5. ¿Por qué desperdiciar agua?

Volvemos al tema del Día Mundial del agua 2017. ¿Por qué desperdiciar el agua dulce? No tenemos ninguna excusa para desperdiciar el agua dulce, quienquiera que seamos y en cualquier circunstancia. Si tenemos acceso a agua dulce en abundancia, esa abundancia no debe ser una excusa para que la malgastemos mientras que la mayoría de la humanidad apenas tiene acceso al mínimo para la supervivencia. Si tenemos ese mínimo, agradezcamos a Dios que podemos subsistir, y miremos con esperanza hacia el día en el que tendremos más. Al mismo tiempo, debemos comprometernos todos a reducir las aguas residuales reciclando las aguas que se derivan de nuestras actividades digestivas, domésticas, industriales, agrícolas y de ocio.

 

6. Responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas

La Carta de la Tierra, fruto de la cumbre que tuvo lugar en Río de Janeiro en 1992, proporciona un conjunto de principios para encuadrar estas ideas. En la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMCCNU), este conjunto de principios se resume como Responsabilidades comunes, pero diferenciadas y capacidades respectivas (CBDR-RC, por su sigla en inglés). Aquellos que contaminan deberían dedicar más tiempo a limpiar y solucionar el problema que causan en los contextos locales, nacionales, regionales, continentales y mundiales. Este principio se aplica a la contaminación del aire, pero también del agua, así como a otros tipos de contaminación que hacen que nuestro planeta sea cada vez menos habitable. Jesús nos recuerda: "Porque al que se le da mucho, también se le exigirá mucho; y al que se le confía mucho, se le pedirá más todavía". (Lucas 12:48)

 

Recursos:

Día Mundial del Agua 2017

Informe sobre el agua residual